Nos quedamos 3 noches para conocer Santander y el hotel es pequeño, está en una esquina y bajando dos calles está la calle principal, lo único es que está de lado opuesto a la playa el sardinero y la magdalena, pensamos que iba a estar más céntrico pero lo céntrico es que hay tiendas y restaurantes pequeños heladerías etc, pero está lejos (40 min caminando al área de esas playas ) cuando nos dimos cuenta al llegar intentamos que nos ayudaran a cancelar 2 noches sin penalización para movernos a uno más cerca de la playa pero el hotel no accedió cuando hoteles.com les hicieron la petición y pues no nos quedó más que siempre movernos en carro, fuera de eso el hotel tiene una muy buena relación calidad precio, el estacionamiento es público de paga ( te sellan el boleto para que te den un 10%de descuento). La habitación es pequeña pero la cama es cómoda no cuentan con acondicionador y el aire acondicionado funciona bien. El desayuno no lo contratamos pero cuesta 12 euros y tiene poca variedad, no hay huevos o cosas de ese tipo para que fuera más completo. El personal amable.